Una nueva fobia desbloqueada
Hay miedos que cuesta explicar. Y otros que cualquier empresario o autónomo reconoce inmediatamente.
Con esta idea nace “Haciendafobia”, la nueva campaña publicitaria de Granada Valley, el Club Empresarial de Granada que apuesta por dar voz al empresario y poner sobre la mesa, también desde el humor, algunas de las situaciones que forman parte del día a día de quienes tienen un negocio.
La campaña parte de una idea sencilla: imaginar que existe un grupo de terapia para empresarios que padecen una particular “fobia” a Hacienda. Un concepto llevado al terreno de la comedia para representar, de una forma cercana y reconocible, esas conversaciones, preocupaciones y situaciones que muchos empresarios han vivido en primera persona.
Porque sí, hablamos de impuestos, obligaciones fiscales, burocracia y gestión empresarial. Pero esta vez lo hacemos de una manera diferente: riendo de aquello que, en demasiadas ocasiones, deja poco margen para la risa.
¿Qué es Haciendafobia?
“Haciendafobia” es una campaña creada por Granada Valley que utiliza el humor para representar una preocupación muy presente entre empresarios y autónomos: la presión que supone afrontar las obligaciones fiscales y administrativas de mantener un negocio.
El concepto juega con la idea de una terapia de grupo. Diferentes empresarios comparten sus experiencias y aquello que les provoca esa particular “fobia”, creando situaciones con las que resulta fácil sentirse identificado. El objetivo no es convertir la campaña en un discurso político ni realizar un análisis técnico del sistema tributario. Todo lo contrario.
Queremos hablar de una realidad empresarial utilizando el humor.
Porque detrás de cada empresa hay una persona que toma decisiones, asume riesgos, paga nóminas, busca clientes, afronta gastos y trata de mantener su negocio funcionando cada día.
Y muchas veces, cuando se habla de economía, se olvidan precisamente esas personas.
Más que una campaña publicitaria
Para Granada Valley, “Haciendafobia” no es únicamente un anuncio. Es también una forma de reivindicar que el empresario debe tener presencia en la conversación pública.
Durante demasiado tiempo, hablar de empresas se ha reducido muchas veces a hablar de grandes compañías, grandes inversiones o grandes cifras. Pero el tejido empresarial también está formado por pequeñas empresas, autónomos, profesionales y emprendedores que desarrollan su actividad desde Granada. Son ellos quienes conocen de primera mano lo que cuesta poner en marcha un negocio y mantenerlo abierto.
Por eso, desde nuestro Club Empresarial queremos seguir generando iniciativas que den visibilidad al empresario de Granada y que permitan que sus problemas y necesidades sean escuchados.
Porque si algo hemos aprendido es que, cuando los empresarios se juntan, no solo pueden hablar de sus problemas.
También pueden encontrar soluciones.
Y, por supuesto, compartir una buena sesión de terapia para superar la temida…
#Haciendafobia.
